Cefaleas, migraña y dolor de cabeza: entender qué te duele es el primer paso
Migraña, cefalea tensional y cefalea cervicogénica no son lo mismo y no se tratan igual. Te explicamos qué relación tienen con el cuello y la mandíbula, qué puede aportar la fisioterapia y en qué casos no es la respuesta.
C/ Hilarión Eslava 55, entre Moncloa y Chamberí · 60 minutos en sala individual · 70 € · 5,0 en Google con más de 150 opiniones
Lo esencial, si tienes prisa
- Migraña y cefalea tensional no son lo mismo y pueden necesitar abordajes distintos.
- Que te duela el cuello durante una migraña no demuestra que la migraña venga del cuello.
- Cuello, cabeza y mandíbula están neurológicamente relacionados, pero eso no explica toda cefalea.
- Tratar una cefalea empieza por saber qué cefalea es. Es la idea más importante de esta página.
«Me duele la cabeza.» Parece una descripción sencilla, pero detrás de esa frase pueden existir problemas muy diferentes.
Hay personas que sienten presión alrededor de toda la cabeza. Otras tienen episodios intensos acompañados de náuseas o sensibilidad a la luz. Algunas notan que el dolor empieza en el cuello y asciende hacia la cabeza. Y otras tienen, además, dolor mandibular, bruxismo o molestias en la articulación temporomandibular.
Por eso, antes de tratar una cefalea, hay una pregunta fundamental: ¿qué tipo de dolor de cabeza tenemos delante?
No todas las cefaleas tienen el mismo origen y, por tanto, tampoco deberían tratarse de la misma manera.
¿Todas las cefaleas son iguales?
No. Existen muchos tipos diferentes de cefalea.
Una primera distinción importante es separar las cefaleas primarias de las cefaleas secundarias. En una cefalea primaria, el propio trastorno de cefalea constituye la enfermedad. Aquí encontramos, entre otras, la migraña, la cefalea tensional y las cefaleas trigémino-autonómicas como la cefalea en racimos.
En una cefalea secundaria, el dolor aparece atribuido a otro problema, por ejemplo determinados traumatismos, alteraciones vasculares, infecciones o trastornos cervicales.
Por eso decir simplemente «tengo cefaleas» aporta poca información. Primero necesitamos saber qué cefalea tienes.
¿Qué es una cefalea tensional?
Es uno de los tipos de cefalea primaria más frecuentes.
Habitualmente se describe como un dolor opresivo o de presión, más que pulsátil. Muchas personas lo explican como «llevar un casco» o notar presión en las sienes.
Según la clasificación internacional, suele ser bilateral, de intensidad leve o moderada y, a diferencia de la migraña, generalmente no empeora con actividades cotidianas como caminar o subir escaleras.
Puede existir además sensibilidad de la musculatura pericraneal. Pero que se llame «tensional» no significa simplemente que tengas los músculos tensos.
Entonces, ¿la cefalea tensional es una contractura?
No. Puede existir sensibilidad muscular y podemos encontrar alteraciones musculoesqueléticas relevantes en determinadas personas, pero sería demasiado simplista explicar una cefalea tensional diciendo «te duele porque tienes los trapecios contracturados».
Especialmente en cefaleas frecuentes o crónicas intervienen mecanismos periféricos y centrales de procesamiento del dolor.
Podemos trabajar la región cervical, craneal o mandibular cuando encontramos indicaciones para ello, pero no estamos simplemente «deshaciendo una contractura» que era la única causa del dolor de cabeza.
¿Qué es una migraña?
La migraña no es simplemente un dolor de cabeza muy fuerte. Es un trastorno neurológico primario.
Puede presentarse de diferentes maneras, pero los episodios pueden incluir dolor moderado o intenso, con frecuencia pulsátil, que puede afectar predominantemente a un lado de la cabeza y empeorar con la actividad física habitual.
Además pueden aparecer náuseas, vómitos, sensibilidad a la luz —fotofobia— y al sonido —fonofobia—.
Algunas personas presentan aura, con síntomas visuales, sensitivos o del lenguaje. No todas las personas con migraña presentan exactamente los mismos síntomas.
¿Migraña y cefalea tensional son diferentes?
Sí, aunque en la vida real no siempre es tan sencillo diferenciarlas como parece en una tabla.
La cefalea tensional suele tener un carácter más opresivo, bilateral y leve-moderado. La migraña presenta con mayor frecuencia características pulsátiles, mayor intensidad, empeoramiento con actividad y síntomas como náuseas, fotofobia o fonofobia.
Una misma persona puede tener más de un tipo de cefalea. Por eso nos interesa saber cómo empieza, cuánto dura, con qué frecuencia aparece, cómo es el dolor, qué síntomas lo acompañan y qué lo modifica.
Un diario de cefaleas puede ser muy útil para identificar estos patrones.
¿Qué es una cefalea cervicogénica?
La cefalea cervicogénica se clasifica como una cefalea secundaria atribuida a una alteración de la región cervical.
Puede existir disminución del movimiento cervical y el dolor puede provocarse o empeorar con determinados movimientos o maniobras cervicales.
Algunas características —como dolor predominantemente unilateral, provocación del dolor habitual desde el cuello o irradiación posterior-anterior— pueden orientarnos, pero ninguna de ellas por sí sola demuestra que el dolor proceda del cuello.
Tener dolor de cuello y dolor de cabeza no significa automáticamente tener una cefalea cervicogénica. Si tu problema principal está en el cuello, te contamos cómo lo abordamos en la página de fisioterapia para el dolor cervical.
Si tengo migraña y me duele mucho el cuello, ¿la migraña viene del cuello?
No necesariamente.
Las personas con migraña pueden presentar dolor cervical y alteraciones musculoesqueléticas cervicales. Eso no convierte automáticamente la migraña en una cefalea cervicogénica.
Debemos evitar dos extremos: «todo viene de las cervicales» y «como tienes migraña, el cuello no importa». Puede existir migraña y, al mismo tiempo, un componente cervical que merezca tratamiento.
Nuestro trabajo consiste en averiguar qué papel está desempeñando el cuello en esa persona concreta.
¿Por qué están tan relacionados cuello y cabeza?
Una de las explicaciones neuroanatómicas más interesantes está en el complejo trigeminocervical.
En este sistema existe convergencia entre información nociceptiva procedente del territorio trigeminal y aferencias procedentes de los segmentos cervicales superiores.
Dicho de forma sencilla: parte de la información procedente de la cabeza y parte de la que llega desde la zona cervical superior comparten vías de procesamiento.
Esta convergencia ayuda a comprender el dolor referido entre cuello y cabeza, pero no significa que toda cefalea proceda de una vértebra cervical.
¿Qué relación existe entre la ATM y las cefaleas?
Existe una asociación importante entre los trastornos temporomandibulares y cefaleas primarias como la migraña y la cefalea tensional.
Una revisión sistemática con metaanálisis de 2024 encontró que las personas con migraña presentaban unas 3,8 veces más probabilidades de presentar un trastorno temporomandibular que los controles sin cefalea; en cefalea tensional la asociación también fue importante.
El dato especialmente interesante es que la asociación apareció fundamentalmente con trastornos temporomandibulares dolorosos, musculares o combinados. No se observó un aumento claro para los articulares o no dolorosos.
Por tanto, tener un clic o un desplazamiento discal en la ATM no significa que eso esté provocando tus cefaleas. Si lo que predomina es el dolor mandibular, lo explicamos en la página de fisioterapia para el dolor de mandíbula y ATM.
Entonces, ¿un problema de ATM puede provocar migraña?
Debemos ser muy precisos: que dos problemas aparezcan juntos con frecuencia no demuestra que uno sea la causa del otro.
La migraña es un trastorno neurológico primario. No deberíamos decir que una alteración de la ATM «produce» una migraña ni que tratando la mandíbula vamos a eliminar necesariamente la enfermedad migrañosa.
Lo que sabemos es que migraña y trastorno temporomandibular doloroso presentan una comorbilidad importante y pueden compartir mecanismos relacionados con el procesamiento del dolor.
Preferimos hablar de condiciones que pueden coexistir e interactuar, no de una mandíbula que «causa migrañas».
¿Por qué pueden estar relacionadas cabeza, mandíbula y cuello?
Gran parte de la información sensitiva y nociceptiva procedente de la cara, los músculos masticatorios y otras estructuras craneofaciales llega al sistema nervioso a través del nervio trigémino.
Por otra parte, aferencias procedentes de los segmentos cervicales superiores convergen con información trigeminal en el complejo trigeminocervical.
Esta organización ayuda a comprender por qué cabeza, región orofacial y cuello pueden presentar dolor referido y síntomas relacionados.
Pero esta conexión neuroanatómica es una base para comprender la interacción entre regiones, no una explicación universal para todas las cefaleas.
Si tengo migraña y dolor de ATM, ¿merece la pena tratar también la ATM?
Sí, si realmente existe un trastorno temporomandibular que necesita tratamiento.
En personas con migraña y trastorno temporomandibular coexistentes puede tener sentido abordar también el componente musculoesquelético orofacial. Algunos ensayos han encontrado beneficios adicionales en variables craneofaciales al añadir tratamiento orofacial al tratamiento cervical.
Pero esto no demuestra que tratar la ATM cure la migraña. Significa que, si existen dos problemas coexistentes, puede tener sentido tratar ambos.
Entonces, ¿tratar la ATM disminuye las cefaleas?
La evidencia es menos contundente de lo que a veces se transmite.
Una revisión sistemática y metaanálisis de 2025 sobre tratamientos conservadores dirigidos al trastorno temporomandibular en adultos con cefalea solo pudo incluir cinco ensayos. La certeza de la evidencia fue baja o muy baja para varios resultados y no permite considerar el tratamiento del trastorno temporomandibular como un tratamiento establecido de una cefalea primaria.
Por eso nuestra posición es sencilla: tratamos el trastorno temporomandibular porque existe un trastorno temporomandibular que necesita tratamiento. Si además mejoran determinados síntomas de cefalea, estupendo; pero no prometemos quitar migrañas tratando la mandíbula.
¿Y una férula puede quitarme las migrañas?
No deberíamos afirmarlo.
Las férulas pueden estar indicadas en determinados pacientes con trastorno temporomandibular, pero no son un tratamiento establecido de la migraña.
La revisión de 2025 encontró evidencia de baja certeza y no permite recomendar una férula simplemente con el objetivo de tratar una cefalea.
Tener cefaleas no significa automáticamente necesitar una férula.
¿Y el bruxismo?
Una persona puede presentar simultáneamente bruxismo, trastorno temporomandibular, dolor cervical y cefalea. Pero encontrar las cuatro cosas juntas no demuestra una cadena causal automática.
El bruxismo es una actividad de los músculos masticatorios y no se considera necesariamente una enfermedad en sí misma. Puede ser relevante en algunas personas y poco relevante en otras. Lo desarrollamos en la página de fisioterapia para el bruxismo.
Si tienes cefalea y además aprietas o rechinas los dientes, valoraremos el sistema temporomandibular, pero no asumiremos que el bruxismo es la causa del dolor de cabeza únicamente porque ambos estén presentes.
¿Qué puede hacer la fisioterapia en una cefalea tensional?
La fisioterapia puede incluir terapia manual, ejercicio terapéutico, trabajo cervical, control motor y abordaje de la región craneocervical y mandibular cuando corresponda.
Una revisión sistemática de ensayos clínicos de 2023 encontró que las intervenciones dirigidas a la región craneocervical-mandibular pueden disminuir intensidad y frecuencia de la cefalea tensional a corto y medio plazo, aunque no existe un protocolo fisioterápico único y estandarizado.
No necesitamos encontrar «la técnica mágica para las cefaleas». Necesitamos saber qué necesita cada paciente.
¿Y en una cefalea cervicogénica?
Aquí el abordaje cervical adquiere todavía más importancia.
Podemos utilizar terapia manual, movilización cervical, ejercicio, control motor y progresión de la capacidad cervical, dependiendo de los hallazgos de la valoración.
Una revisión sistemática con metaanálisis en red publicada en 2026 encontró que los abordajes multimodales no farmacológicos mostraron mejores resultados a corto plazo que las intervenciones aisladas para intensidad, frecuencia e impacto de la cefalea cervicogénica.
Esto apoya una filosofía de manos + movimiento + rehabilitación, individualizada según el paciente.
¿Qué puede hacer la fisioterapia si tengo migraña?
La fisioterapia no «cura» una migraña manipulando las cervicales. La migraña es un trastorno neurológico.
Pero algunas personas con migraña presentan además dolor cervical, alteraciones musculoesqueléticas, trastorno temporomandibular u otros problemas que sí podemos valorar y tratar.
La actividad física y el ejercicio pueden formar parte del manejo global de algunas personas con migraña, pero la fisioterapia no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento médico cuando son necesarios.
¿La terapia manual puede ayudar con mis dolores de cabeza?
En determinados tipos de cefalea y pacientes, sí.
Existe evidencia favorable para distintas intervenciones de fisioterapia, incluida terapia manual, especialmente en cefalea tensional y cefalea cervicogénica.
Podemos utilizar técnicas sobre la región cervical, craneocervical y tejidos relacionados con el objetivo de reducir síntomas y mejorar movimiento o función.
No necesitamos explicar una mejoría diciendo que «hemos colocado el atlas» o que una vértebra estaba fuera de sitio.
¿Por qué el masaje me ayuda pero después vuelve la cefalea?
Porque aliviar un episodio y modificar la tendencia a tener episodios no son exactamente lo mismo.
La terapia manual puede ser una herramienta útil para disminuir síntomas. Después debemos valorar si existe algo más sobre lo que podamos trabajar: movilidad, resistencia cervical, control motor, actividad física, ATM, carga u otras variables relevantes.
En algunos pacientes tendrá sentido añadir rehabilitación y, especialmente si hablamos de migraña, coordinar el abordaje con el tratamiento médico.
¿El estrés provoca cefaleas?
Puede influir, pero debemos evitar convertirlo en la explicación universal.
Estrés, sueño, actividad física, alimentación, hormonas y otros factores pueden modificar la susceptibilidad a determinados episodios en algunas personas.
Decir «te duele la cabeza porque estás estresado» puede ser tan simplista como decir «te duele porque tienes una contractura». El objetivo es identificar qué factores son relevantes para cada persona.
¿Debería llevar un diario de cefaleas?
Muchas veces, sí, especialmente cuando los episodios son recurrentes.
Registrar días con cefalea, duración, intensidad, síntomas acompañantes, medicación utilizada y características del episodio puede ayudar a reconocer patrones y valorar si un tratamiento está funcionando.
Además, puede aportar información muy útil para neurología o atención primaria.
¿Cuándo un dolor de cabeza necesita valoración médica?
La mayoría de las cefaleas recurrentes no corresponden a una enfermedad grave, pero una cefalea nueva, diferente o con determinadas características puede necesitar valoración médica.
Entre las señales de alarma se incluyen un dolor súbito y extremadamente intenso, un cambio importante del patrón habitual, fiebre o síntomas sistémicos, déficit neurológico, alteración de conciencia, determinados traumatismos, embarazo o puerperio, antecedentes oncológicos o inmunosupresión, entre otras.
En fisioterapia también tenemos que saber cuándo no debemos tratar primero.
Cómo abordamos las cefaleas en FisioCodina
Lo primero no es tumbarte en la camilla. Lo primero es intentar entender qué tipo de cefalea tienes.
- Clasificamos antes de tratar: cómo son los episodios, frecuencia, duración, síntomas asociados y posibles señales de alarma.
- Exploramos lo que puede ser relevante: cuello, movilidad cervical, función muscular, control motor, región craneocervical y sistema temporomandibular cuando existen indicaciones.
- Terapia manual para reducir síntomas y mejorar movilidad cuando está indicada.
- Rehabilitación del cuello si existe un componente cervical relevante: movilidad, resistencia, control motor y progresión de carga.
- Valoración de la ATM si existen síntomas mandibulares o un trastorno temporomandibular concomitante.
- Derivamos cuando las características de la cefalea hacen recomendable una valoración médica o neurológica.
Especializarse en cefaleas también significa saber cuáles podemos ayudar a tratar y cuáles necesitan otro abordaje.
Cinco cosas sobre las cefaleas que quizá nadie te haya explicado
- Migraña y cefalea tensional no son lo mismo. Son trastornos de cefalea diferentes y pueden requerir abordajes distintos.
- Tener dolor de cuello durante una migraña no demuestra que la migraña proceda del cuello. Pero sí puede existir un problema cervical concomitante que merezca valoración.
- Cuello, cabeza y mandíbula están neurológicamente relacionados. El sistema trigeminal y el complejo trigeminocervical ayudan a comprender parte de esta relación.
- La terapia manual puede ayudar sin necesidad de decir que estamos recolocando vértebras. Especialmente en cefalea tensional y cervicogénica existen resultados favorables para diferentes intervenciones de fisioterapia.
- Tratar una cefalea empieza por saber qué cefalea estamos tratando. Probablemente esta sea la idea más importante de toda la página.
Entonces… ¿puede ayudarme la fisioterapia?
Depende del tipo de cefalea y de lo que encontremos en tu valoración.
En cefalea tensional y cefalea cervicogénica, la fisioterapia puede tener un papel relevante.
En personas con migraña, podemos valorar y tratar alteraciones musculoesqueléticas cervicales o temporomandibulares coexistentes y utilizar ejercicio cuando esté indicado, pero sin presentar la fisioterapia como sustituto del tratamiento médico de la migraña.
En FisioCodina queremos entender la relación entre cabeza, cuello y mandíbula sin caer en explicaciones demasiado sencillas.
Utilizamos terapia manual cuando puede ayudarnos. Rehabilitamos el cuello cuando necesita recuperar capacidad. Valoramos la ATM cuando existen motivos para hacerlo. Y derivamos cuando el dolor de cabeza necesita estudio médico.
Porque cuando alguien nos dice «me duele la cabeza», nuestra primera pregunta no debería ser «¿dónde te masajeo?». Debería ser: «¿qué tipo de cefalea tienes y qué factores podemos abordar?».
Cómo es la primera consulta
La primera cita dura unos 60 minutos y se hace en sala individual. Dedicamos buena parte de ella a la historia clínica: cómo empezaron los episodios, cuánto duran, con qué frecuencia aparecen, cómo es el dolor, qué síntomas lo acompañan y qué lo modifica.
Después exploramos la región cervical y craneocervical, y valoramos el sistema temporomandibular si hay síntomas mandibulares.
Te explicamos qué hemos encontrado antes de empezar a tratar, incluido el caso en el que la conclusión sea que tu cefalea necesita primero una valoración médica o neurológica. Si es así, te lo diremos y te orientaremos.
La sesión individual cuesta 70 € y el bono de 5 sesiones, 310 €, es decir 62 € por sesión. Ver las tarifas al detalle.
Escrito por Blanca Codina
Fisioterapeuta colegiada nº 8535. Máster Oficial en Dolor Orofacial y Disfunción Craneomandibular. Ver su trayectoria.
Última revisión: agosto de 2026
Esta página tiene finalidad informativa y no sustituye a una valoración clínica individual. Si tienes síntomas, consulta con un profesional sanitario.
Nota sobre la evidencia
La relación entre cefalea, cuello y sistema temporomandibular es clínicamente relevante, pero asociación no equivale a causalidad. La migraña es un trastorno neurológico primario y la presencia de dolor cervical o de un trastorno temporomandibular no demuestra que estos sean su causa.
La fisioterapia dispone de evidencia favorable especialmente en cefalea tensional y cefalea cervicogénica, aunque los protocolos y la certeza de la evidencia varían. En pacientes con cefalea y trastorno temporomandibular coexistentes, la evidencia de que tratar el trastorno temporomandibular reduzca la cefalea sigue siendo limitada y de certeza baja o muy baja.
La información de esta página tiene carácter divulgativo y no sustituye el diagnóstico ni la valoración individual de un profesional sanitario.
Referencias científicas principales
- Headache Classification Committee of the International Headache Society (IHS). The International Classification of Headache Disorders, 3rd edition (ICHD-3). Cephalalgia. 2018;38(1):1–211. doi:10.1177/0333102417738202.
- Repiso-Guardeño A, Moreno-Morales N, Armenta-Pendón MA, et al. Physical Therapy in Tension-Type Headache: A Systematic Review of Randomized Controlled Trials. International Journal of Environmental Research and Public Health. 2023;20(5):4466. doi:10.3390/ijerph20054466.
- Koonalinthip N, Koonalintip P, Stonsaovapak C. The Comparative Efficacy of Treatments for Cervicogenic Headache: A Systematic Review and Network Meta-Analysis of Randomised Controlled Trials. European Journal of Pain. 2026;30(2):e70219. doi:10.1002/ejp.70219.
- Bartsch T, Goadsby PJ. The trigeminocervical complex and migraine: current concepts and synthesis. Current Pain and Headache Reports. 2003;7(5):371–376. doi:10.1007/s11916-003-0036-y.
- Bizzarri P, Manfredini D, Koutris M, et al. Temporomandibular disorders in migraine and tension-type headache patients: a systematic review with meta-analysis. Journal of Oral & Facial Pain and Headache. 2024;38(2):11–24. doi:10.22514/jofph.2024.011.
- Demont A, Benaissa L, Pitance L. Efficacy of Conservative Interventions Targeting Temporomandibular Disorders for Adults With Headache Disorders: A Systematic Review and Meta-Analysis. Journal of Oral Rehabilitation. 2025;52(6):937–948. doi:10.1111/joor.13994.
- Do TP, Remmers A, Schytz HW, et al. Red and orange flags for secondary headaches in clinical practice: SNNOOP10 list. Neurology. 2019;92(3):134–144. doi:10.1212/WNL.0000000000006697.
- International Classification of Orofacial Pain (ICOP) e ICHD-3: criterios diagnósticos de la cefalea atribuida a trastorno temporomandibular, utilizados para distinguir la coexistencia de ambas entidades de la cefalea atribuida al trastorno temporomandibular.
Opiniones
Pacientes que vinieron por dolor de cabeza
Son casos concretos, no resultados que podamos garantizar. Las cefaleas fluctúan por sí solas y una mejoría no demuestra por sí misma que la haya causado el tratamiento. Los incluimos porque describen el tipo de paciente que atendemos.
★★★★★
Acudí a Blanca hace unos años por una cefalea prácticamente constante tras un COVID persistente. Aunque seguramente el tiempo también ayudó en la recuperación completa, el tratamiento y la profesionalidad que recibí fueron una parte importante del proceso. Notando mejoría desde la primera sesión. Siempre me sentí bien atendido y escuchado.
Óscar A.
★★★★★
Desde que conocí a Blanca, he mejorado muchísimo de mis cefaleas tensionales.
Ainhoa R.
★★★★★
Gracias a sus sesiones he espaciado mis migrañas.
Sara T.
Opiniones publicadas por los pacientes en Google. Verlas todas en Google.
Dudas frecuentes
Sobre las cefaleas y la migraña
¿Todas las cefaleas son iguales?
No. Existen muchos tipos diferentes de cefalea. Una primera distinción importante es separar las cefaleas primarias de las secundarias. En una cefalea primaria el propio trastorno de cefalea constituye la enfermedad: migraña, cefalea tensional y cefaleas trigémino-autonómicas como la cefalea en racimos. En una cefalea secundaria el dolor aparece atribuido a otro problema, por ejemplo determinados traumatismos, alteraciones vasculares, infecciones o trastornos cervicales.
¿Qué diferencia hay entre migraña y cefalea tensional?
La cefalea tensional suele tener un carácter más opresivo, bilateral y de intensidad leve o moderada, y generalmente no empeora al caminar o subir escaleras. La migraña presenta con mayor frecuencia características pulsátiles, mayor intensidad, empeoramiento con la actividad física habitual y síntomas como náuseas, fotofobia o fonofobia. En la práctica no siempre es tan sencillo diferenciarlas como parece en una tabla, y una misma persona puede tener más de un tipo de cefalea.
¿La cefalea tensional es una contractura?
No. Puede existir sensibilidad muscular y podemos encontrar alteraciones musculoesqueléticas relevantes en determinadas personas, pero sería demasiado simplista explicar una cefalea tensional diciendo que duele porque los trapecios están contracturados. Especialmente en cefaleas frecuentes o crónicas intervienen mecanismos periféricos y centrales de procesamiento del dolor.
Si tengo migraña y me duele el cuello, ¿la migraña viene del cuello?
No necesariamente. Las personas con migraña pueden presentar dolor cervical y alteraciones musculoesqueléticas cervicales, y eso no convierte automáticamente la migraña en una cefalea cervicogénica. Debemos evitar dos extremos: que todo viene de las cervicales y que, como hay migraña, el cuello no importa. Puede existir migraña y, al mismo tiempo, un componente cervical que merezca tratamiento.
¿Qué es una cefalea cervicogénica?
Es una cefalea secundaria atribuida a una alteración de la región cervical. Puede existir disminución del movimiento cervical y el dolor puede provocarse o empeorar con determinados movimientos o maniobras. Algunas características, como el dolor predominantemente unilateral o la provocación del dolor habitual desde el cuello, pueden orientarnos, pero ninguna por sí sola demuestra que el dolor proceda del cuello. Tener dolor de cuello y dolor de cabeza no significa automáticamente tener una cefalea cervicogénica.
¿Un problema de ATM puede provocar migraña?
Que dos problemas aparezcan juntos con frecuencia no demuestra que uno sea la causa del otro. La migraña es un trastorno neurológico primario. Existe una asociación importante entre trastornos temporomandibulares y cefaleas primarias, y una revisión sistemática con metaanálisis de 2024 encontró que las personas con migraña presentaban unas 3,8 veces más probabilidades de presentar un trastorno temporomandibular. Pero preferimos hablar de condiciones que pueden coexistir e interactuar, no de una mandíbula que causa migrañas.
¿Tratar la ATM disminuye las cefaleas?
La evidencia es menos contundente de lo que a veces se transmite. Una revisión sistemática y metaanálisis de 2025 sobre tratamientos conservadores dirigidos al trastorno temporomandibular en adultos con cefalea solo pudo incluir cinco ensayos, con certeza de la evidencia baja o muy baja para varios resultados. Nuestra posición es sencilla: tratamos el trastorno temporomandibular porque existe un trastorno temporomandibular que necesita tratamiento. Si además mejoran determinados síntomas de cefalea, estupendo, pero no prometemos quitar migrañas tratando la mandíbula.
¿Una férula puede quitarme las migrañas?
No deberíamos afirmarlo. Las férulas pueden estar indicadas en determinados pacientes con trastorno temporomandibular, pero no son un tratamiento establecido de la migraña. La revisión de 2025 encontró evidencia de baja certeza y no permite recomendar una férula simplemente con el objetivo de tratar una cefalea. Tener cefaleas no significa automáticamente necesitar una férula.
¿Qué puede hacer la fisioterapia en una cefalea tensional?
Puede incluir terapia manual, ejercicio terapéutico, trabajo cervical, control motor y abordaje de la región craneocervical y mandibular cuando corresponda. Una revisión sistemática de ensayos clínicos de 2023 encontró que las intervenciones dirigidas a la región craneocervical-mandibular pueden disminuir la intensidad y la frecuencia de la cefalea tensional a corto y medio plazo, aunque no existe un protocolo fisioterápico único y estandarizado.
¿Y si tengo migraña?
La fisioterapia no cura una migraña manipulando las cervicales: la migraña es un trastorno neurológico. Pero algunas personas con migraña presentan además dolor cervical, alteraciones musculoesqueléticas o un trastorno temporomandibular que sí podemos valorar y tratar. La actividad física y el ejercicio pueden formar parte del manejo global de algunas personas con migraña, sin sustituir el diagnóstico ni el tratamiento médico cuando son necesarios.
¿Cuándo un dolor de cabeza necesita valoración médica?
La mayoría de las cefaleas recurrentes no corresponden a una enfermedad grave, pero una cefalea nueva, diferente o con determinadas características puede necesitar valoración médica. Entre las señales de alarma se incluyen un dolor súbito y extremadamente intenso, un cambio importante del patrón habitual, fiebre o síntomas sistémicos, déficit neurológico, alteración de la conciencia, determinados traumatismos, embarazo o puerperio, antecedentes oncológicos o inmunosupresión, entre otras.
¿Debería llevar un diario de cefaleas?
Muchas veces sí, especialmente cuando los episodios son recurrentes. Registrar días con cefalea, duración, intensidad, síntomas acompañantes, medicación utilizada y características del episodio puede ayudar a reconocer patrones y a valorar si un tratamiento está funcionando. Además, puede aportar información muy útil para neurología o atención primaria.
¿Cuánto cuesta la valoración en FisioCodina?
La sesión individual de 60 minutos cuesta 70 € y el bono de 5 sesiones, 310 €, es decir 62 € por sesión. Puedes ver las tarifas al detalle o reservar cita online.
Dónde estamos
C/ Hilarión Eslava nº 55, 2º piso, consulta 6 · 28015 Madrid. A pie de metro de Islas Filipinas (L7) y Moncloa (L3 y L6), junto al intercambiador. Atendemos a pacientes de Moncloa, Argüelles, Chamberí y del resto de Madrid.
¿Sabes qué tipo de dolor de cabeza tienes?
Cuéntanos cómo son tus episodios y desde cuándo, y te decimos con franqueza si tiene sentido valorarlo desde la fisioterapia.
