Fisioterapia en la parálisis facial: recuperar el movimiento no consiste simplemente en hacer ejercicios

Recuperar movimiento y recuperar un movimiento coordinado no son lo mismo. Te explicamos qué ocurre en una parálisis facial, qué son las sincinesias y por qué más ejercicio no significa más recuperación.

C/ Hilarión Eslava 55, entre Moncloa y Chamberí · 60 minutos en sala individual · 70 € · 5,0 en Google con más de 150 opiniones

Lo esencial, si tienes prisa

  • Más ejercicio no significa más recuperación. El trabajo se adapta al estado del nervio.
  • Recuperar movimiento y recuperar un movimiento coordinado no son exactamente lo mismo.
  • Si aparecen sincinesias, no significa que la parálisis esté volviendo: son una secuela de la recuperación.
  • Llevar meses con secuelas no quiere decir que ya sea tarde para trabajar sobre ellas.

Cuando aparece una parálisis facial es normal que toda la atención se centre en una pregunta: ¿cuándo volveré a mover la cara?

Pero durante la recuperación hay otra pregunta igual de importante: ¿cómo queremos que vuelva ese movimiento?

Porque recuperar movimiento no significa únicamente conseguir que los músculos vuelvan a contraerse. También queremos recuperar coordinación, simetría, expresividad y función, evitando en lo posible que aparezcan patrones de movimiento no deseados.

Aquí es donde la fisioterapia especializada en parálisis facial puede desempeñar un papel importante.

¿Qué ocurre en una parálisis facial?

El nervio facial, o VII par craneal, controla gran parte de los músculos que utilizamos para expresarnos: cerrar los ojos, sonreír, fruncir los labios, elevar las cejas…

Cuando este nervio se lesiona o deja temporalmente de funcionar correctamente, los músculos de un lado de la cara pueden perder parcial o completamente su capacidad de movimiento.

Pero no todas las parálisis faciales son iguales. Pueden tener diferentes causas, diferentes grados de afectación y diferentes evoluciones. Por eso el tratamiento debe comenzar siempre con un diagnóstico médico adecuado.

¿Qué síntomas pueden aparecer cuando comienza una parálisis facial?

Una parálisis facial puede aparecer de forma bastante repentina. Algunas personas se despiertan y notan que una parte de la cara no responde con normalidad; otras perciben cómo los síntomas se desarrollan a lo largo de varias horas.

Lo más evidente suele ser la debilidad o pérdida de movimiento de un lado de la cara. Puedes notar que:

  • una parte de la boca cae o la sonrisa se desvía;
  • cuesta sonreír, enseñar los dientes, silbar o fruncir los labios;
  • resulta difícil cerrar completamente un ojo;
  • la ceja no se eleva igual y cuesta arrugar la frente;
  • se escapa líquido por una comisura al beber;
  • hablar o articular determinados sonidos resulta diferente;
  • el ojo está más seco o, paradójicamente, lagrimea más;
  • aparecen cambios en el gusto;
  • algunos sonidos resultan especialmente fuertes o molestos en el lado afectado;
  • existe sensación extraña, pesadez o «acorchamiento» de la cara;
  • puede aparecer dolor alrededor del oído o detrás de él.

No todas las personas presentan todos estos síntomas y su intensidad puede ser muy diferente.

Aunque algunos pacientes describen la cara como «dormida», la sensibilidad general de la cara depende fundamentalmente de otro nervio, el trigémino o V par craneal, que es el que recoge gran parte de la sensibilidad de la cara y de la mandíbula. Lo explicamos con más detalle en la guía sobre el dolor de mandíbula y ATM.

Si me ocurre de repente, ¿debo acudir al médico?

Sí.

Una debilidad facial de aparición repentina necesita valoración médica.

Esto es especialmente importante porque una alteración del movimiento facial también puede aparecer en un ictus u otros problemas neurológicos, y el propio paciente no tiene por qué saber diferenciarlos.

Si además de la asimetría facial aparecen debilidad o pérdida de sensibilidad en un brazo o una pierna, dificultad repentina para hablar o comprender, alteraciones importantes de la visión, pérdida de equilibrio, confusión u otros síntomas neurológicos de aparición brusca, se necesita atención médica urgente.

También es importante consultar si aparecen vesículas o lesiones dolorosas alrededor del oído, dolor intenso de oído, pérdida auditiva o vértigo, porque pueden orientar hacia otras causas de parálisis facial.

Y si el ojo no puede cerrarse completamente debemos prestarle especial atención desde el principio. La dificultad para cerrar el párpado puede dejar la superficie ocular desprotegida, por lo que la protección ocular es una prioridad durante la fase inicial.

Primero necesitamos saber por qué ha dejado de moverse la cara. Después podremos decidir cómo acompañar su recuperación.

¿Todas las parálisis faciales son parálisis de Bell?

No.

Existen diferentes causas de parálisis facial periférica y diferenciarlas es importante porque el tratamiento y la evolución pueden ser distintos.

La parálisis de Bell es una parálisis facial periférica aguda que se considera idiopática: aparece sin que podamos identificar con certeza una causa concreta.

Aunque su mecanismo todavía no se conoce completamente, una de las hipótesis más estudiadas es la reactivación de virus latentes, especialmente el virus herpes simple tipo 1, que podría participar en la inflamación del nervio facial. Esta asociación se ha estudiado durante décadas, pero no debe interpretarse como la causa demostrada de todos los casos de parálisis de Bell.

Otras parálisis faciales sí pueden tener una causa identificable. Por ejemplo, la reactivación del virus varicela-zóster puede producir un síndrome de Ramsay Hunt.

También existen parálisis asociadas a traumatismos, cirugías, enfermedad de Lyme en determinadas regiones, procesos inflamatorios y otras lesiones que afectan al recorrido del nervio facial.

Además, una alteración del movimiento de la cara puede tener un origen central, como ocurre en determinadas lesiones neurológicas.

Por eso no debemos asumir automáticamente que una cara que deja de moverse es una parálisis de Bell.

¿La mayoría de las parálisis de Bell se recuperan?

En general, el pronóstico de la parálisis de Bell es favorable, aunque la evolución puede ser muy diferente entre personas.

Muchas recuperan completamente la función facial. La gravedad inicial también importa: cuanto mayor es la afectación inicial del nervio, mayor puede ser el riesgo de una recuperación incompleta o de desarrollar secuelas.

Por eso no deberíamos comparar la recuperación de dos personas simplemente porque ambas tengan el diagnóstico de «parálisis de Bell».

¿Cuánto tiempo tarda en recuperarse una parálisis de Bell?

No existe una fecha exacta.

Muchas personas comienzan a observar los primeros signos de recuperación durante las primeras semanas y continúan mejorando progresivamente durante los meses siguientes.

Los primeros meses son especialmente relevantes para valorar la evolución.

Pero es importante entender algo: seis meses no son una fecha límite.

Llegar al sexto mes no significa que necesariamente haya terminado todo el margen de recuperación o de mejora funcional.

En las parálisis más graves la evolución puede ser más lenta y pueden persistir determinadas secuelas.

Por eso utilizamos el tiempo como una parte de la valoración, pero nunca como el único criterio para establecer el pronóstico.

¿Y qué ocurre si pasan los meses y la cara no recupera completamente?

Aquí empieza otra parte muy importante de la rehabilitación facial.

Después de una lesión nerviosa importante, la cara puede recuperar movimiento pero hacerlo de una manera diferente a como lo hacía anteriormente.

Pueden quedar debilidad residual, asimetrías, sensación de tensión, rigidez o sincinesias.

Y esto cambia nuestros objetivos.

En las primeras fases estamos pendientes de la recuperación del nervio y de la aparición progresiva del movimiento. Cuando existen secuelas, empezamos a preocuparnos cada vez más por la calidad y el control de ese movimiento.

Por eso una persona que lleva seis meses, un año o incluso más tiempo con una parálisis facial no debería asumir automáticamente que ha pasado demasiado tiempo para trabajar sobre sus secuelas.

Entonces, ¿para qué sirve la fisioterapia?

El objetivo de la fisioterapia facial no es obligar a un nervio lesionado a regenerarse más rápido haciendo cientos de ejercicios.

La rehabilitación busca trabajar sobre aspectos como la función facial, la coordinación, la calidad del movimiento y el control neuromuscular.

La evidencia disponible encuentra resultados favorables del ejercicio facial tanto en etapas tempranas como en casos crónicos, aunque existe heterogeneidad entre los protocolos y todavía necesitamos estudios de mayor calidad.

Por eso no existe una única tabla de ejercicios válida para todas las parálisis faciales.

Sala individual de tratamiento de FisioCodina, con camilla y luz cálida
La rehabilitación facial se trabaja en sala individual, con tiempo para explicar cada ejercicio y comprobar cómo lo haces. No es una tabla que se entrega en la puerta.

¿La rehabilitación es igual durante todo el proceso?

No.

La rehabilitación debe adaptarse a cómo se encuentra la cara en cada momento, al grado de recuperación y a los problemas que presenta cada persona.

Cuando existe muy poco o ningún movimiento voluntario, el objetivo no es realizar cientos de repeticiones intentando fortalecer una musculatura cuya activación depende de la señal nerviosa.

A medida que comienza a regresar el movimiento, el trabajo puede hacerse progresivamente más activo. Buscamos recuperar movimientos y funciones importantes para cada persona y trabajar su control.

Y si aparecen sincinesias, el objetivo vuelve a cambiar.

En ese momento adquiere especial importancia aprender a realizar un movimiento reduciendo simultáneamente otro movimiento involuntario.

Por eso preferimos hablar de una rehabilitación individualizada y progresiva, y no de fases rígidas por las que necesariamente tengan que pasar todos los pacientes.

¿Hay que empezar a hacer muchas muecas delante del espejo?

No.

Más esfuerzo no significa necesariamente mejor movimiento.

Especialmente durante la recuperación, queremos evitar convertir la rehabilitación en una sucesión de gestos máximos y repetidos sin prestar atención a cómo se están realizando.

El espejo puede utilizarse como una herramienta de biofeedback, especialmente para aprender a identificar movimientos asociados no deseados.

El espejo es una herramienta. No el tratamiento en sí mismo.

¿Qué son las sincinesias?

Las sincinesias son movimientos involuntarios que aparecen asociados a un movimiento voluntario.

Por ejemplo: sonríes y se te cierra involuntariamente el ojo. O intentas cerrar los ojos y se mueve la boca. También pueden aparecer otros patrones de contracción conjunta.

Después de una lesión del nervio facial puede producirse una regeneración axonal aberrante, entre otros mecanismos de reorganización neural, de manera que determinadas acciones que anteriormente podían realizarse independientemente empiezan a aparecer asociadas.

No significa que la parálisis haya vuelto. Es una posible secuela de la recuperación del nervio facial.

¿Qué puede hacer la fisioterapia cuando aparecen sincinesias?

Esta es una de las áreas donde el papel de la rehabilitación facial está mejor definido.

Las recomendaciones internacionales consideran el entrenamiento facial como tratamiento de primera línea de la sincinesia, utilizando especialmente estrategias de reentrenamiento neuromuscular y biofeedback.

El objetivo es aprender a realizar movimientos de forma más selectiva.

Por ejemplo, si al sonreír se cierra involuntariamente el ojo, podemos trabajar una sonrisa de menor amplitud buscando reducir simultáneamente la contracción ocular asociada.

A medida que mejora el control, progresamos.

Es un trabajo de coordinación y selectividad, no simplemente de fuerza.

¿Hay que fortalecer los músculos de la cara?

Esta pregunta necesita matices.

Una lesión nerviosa no funciona exactamente igual que la pérdida de fuerza que aparece después de tener una pierna inmovilizada.

El músculo facial necesita recibir la señal procedente del nervio.

Por eso no tiene sentido reducir toda la rehabilitación a «fortalecer la cara».

En determinadas fases puede existir trabajo activo progresivo, pero el entrenamiento debe adaptarse al estado de recuperación y a los déficits concretos de cada persona.

En especial cuando existen sincinesias, la calidad y selectividad del movimiento adquieren más importancia que intentar producir contracciones cada vez más fuertes.

¿Los masajes ayudan?

Las técnicas manuales pueden utilizarse como complemento en determinados pacientes que presentan sensación de tensión, rigidez o problemas de movilidad de los tejidos.

Pero debemos diferenciar aliviar determinadas sensaciones de afirmar que un masaje regenera el nervio.

El masaje no hace que el nervio facial vuelva a crecer.

Por eso, cuando se utiliza, forma parte de un programa más amplio y responde a un objetivo concreto.

¿Y la electroestimulación?

La electroestimulación facial ha sido un tema controvertido durante años.

Las revisiones clásicas no encontraron evidencia suficiente para recomendarla de forma rutinaria. Sin embargo, investigaciones posteriores han estudiado protocolos específicos y han encontrado algunos resultados potencialmente favorables.

Aun así, existe variabilidad en los parámetros utilizados y limitaciones metodológicas.

Por eso no creemos que sea científicamente correcto afirmar ni que «toda parálisis facial necesita electroestimulación» ni que «la electroestimulación está siempre contraindicada porque produce sincinesias».

Su posible utilización debe individualizarse según el paciente, el momento de recuperación, el objetivo y el protocolo empleado.

¿Y el bótox para las sincinesias?

La toxina botulínica puede ser útil en pacientes seleccionados con sincinesias.

Su objetivo es reducir temporalmente la actividad de determinados músculos que se contraen de manera involuntaria o excesiva.

No tiene por qué plantearse como una alternativa a la rehabilitación. Puede combinarse con el entrenamiento facial cuando está indicado.

Las recomendaciones internacionales sitúan el entrenamiento facial como primera línea, la toxina botulínica como otra de las principales opciones terapéuticas y reservan la cirugía para pacientes seleccionados.

¿Y si no puedo cerrar bien el ojo?

Esto merece especial atención.

El cierre palpebral incompleto puede dejar la superficie ocular desprotegida y provocar sequedad y lesiones corneales.

En una parálisis facial reciente, proteger el ojo es prioritario.

Las medidas concretas deben ser indicadas por el equipo sanitario.

Si aparece dolor ocular, enrojecimiento importante, sensación intensa de cuerpo extraño o cambios en la visión, debe realizarse una valoración médica.

Antes de preocuparnos por recuperar una sonrisa perfecta, debemos asegurarnos de que el ojo está protegido.

Cinco cosas sobre la parálisis facial que quizá nadie te haya explicado

  • Más ejercicio no significa necesariamente más recuperación. La rehabilitación debe adaptarse al estado del nervio y a cómo está recuperándose el movimiento.
  • Recuperar movimiento y recuperar un movimiento bien coordinado no son exactamente lo mismo. La cantidad de movimiento es importante, pero también lo son su calidad y control.
  • Si aparecen sincinesias, no significa que la parálisis esté volviendo. Son una posible secuela del proceso de recuperación y reorganización después de una lesión del nervio facial.
  • Las sincinesias no se solucionan simplemente fortaleciendo más. El reentrenamiento busca mejorar la capacidad de realizar movimientos selectivos reduciendo los movimientos involuntarios asociados.
  • Llevar meses con secuelas no significa automáticamente que no pueda trabajarse sobre ellas. El entrenamiento facial está recomendado en el manejo de las sincinesias y otras alteraciones persistentes del control facial.

Entonces… ¿cuándo puede ayudarme la fisioterapia?

Puede ser interesante realizar una valoración especializada si tienes una parálisis facial y quieres acompañar el proceso de recuperación, si el movimiento está comenzando a regresar, si notas dificultades funcionales o si posteriormente aparecen sincinesias, tensión, asimetrías o dificultad para controlar determinados gestos.

El tratamiento debe adaptarse al diagnóstico, al momento de recuperación y a las características de cada persona.

En FisioCodina no buscamos que hagas cientos de ejercicios delante de un espejo.

Queremos ayudarte a recuperar movimientos cada vez más funcionales, coordinados y controlados y darte herramientas para entender qué está ocurriendo durante tu recuperación.

Porque en la rehabilitación facial no se trata únicamente de volver a mover. Se trata de recuperar la mejor función facial posible.

Cómo es la primera consulta

La primera cita dura unos 60 minutos y se hace en sala individual. Empezamos por la historia clínica: cuándo empezó, cómo empezó, qué diagnóstico tienes, qué pruebas o tratamientos te han indicado y cómo ha evolucionado hasta hoy.

Después valoramos la función facial: qué movimientos hay, con qué calidad se hacen, si aparecen movimientos asociados no deseados y qué gestos concretos te limitan en el día a día.

Te explicamos qué hemos encontrado antes de empezar a tratar, y te decimos con franqueza qué es razonable esperar en tu caso. Si tu situación necesita primero una valoración médica, neurológica u oftalmológica, te lo diremos y te orientaremos.

Blanca Codina es fisioterapeuta especializada en la región orofacial y craneomandibular. Puedes ver aquí su trayectoria y su formación.

La sesión individual cuesta 70 € y el bono de 5 sesiones, 310 €, es decir 62 € por sesión. Ver las tarifas al detalle.

Blanca Codina, fisioterapeuta especializada en dolor orofacial

Escrito por Blanca Codina

Fisioterapeuta colegiada nº 8535. Máster Oficial en Dolor Orofacial y Disfunción Craneomandibular. Ver su trayectoria.

Última revisión: agosto de 2026

Esta página tiene finalidad informativa y no sustituye a una valoración clínica individual. Si tienes síntomas, consulta con un profesional sanitario.

Nota sobre la evidencia

La investigación en rehabilitación de la parálisis facial continúa evolucionando. La evidencia disponible apoya el uso del entrenamiento facial individualizado, aunque todavía existe heterogeneidad entre los protocolos y se necesitan ensayos clínicos de mayor calidad.

En las sincinesias, las recomendaciones internacionales consideran el entrenamiento facial con reeducación neuromuscular y biofeedback como tratamiento de primera línea.

La parálisis de Bell tiene además un porcentaje importante de recuperación espontánea, por lo que una mejoría durante el tratamiento no demuestra por sí sola que la haya producido el tratamiento.

La información de esta página tiene carácter divulgativo y no sustituye el diagnóstico ni la valoración individual de un profesional sanitario.

Referencias científicas principales
  • Khan AJ, Szczepura A, Palmer S, et al. Physical therapy for facial nerve paralysis (Bell's palsy): An updated and extended systematic review of the evidence for facial exercise therapy. Clinical Rehabilitation. 2022;36(11):1424–1449.
  • Guntinas-Lichius O, Prengel J, Cohen O, et al. Pathogenesis, diagnosis and therapy of facial synkinesis: A systematic review and clinical practice recommendations by the International Head and Neck Scientific Group. Frontiers in Neurology. 2022;13:1019554. doi:10.3389/fneur.2022.1019554.
  • Varelas EA, et al. Physical therapy for idiopathic facial paralysis: A systematic review. American Journal of Otolaryngology. 2025;46:104511. doi:10.1016/j.amjoto.2024.104511.
  • Baugh RF, Basura GJ, Ishii LE, et al. Clinical practice guideline: Bell's palsy. Otolaryngology–Head and Neck Surgery. 2013;149(3 Suppl):S1–S27. doi:10.1177/0194599813505967.
  • Moraleda S, González-Mandly A, Sánchez A, et al. Facial paralysis: Clinical practice guideline of the Spanish Society of Otolaryngology. Acta Otorrinolaringológica Española. 2020. doi:10.1016/j.otorri.2018.12.004.
  • Zhang W, Xu L, Luo T, Wu F, Zhao B, Li X. The etiology of Bell's palsy: a review. Journal of Neurology. 2020;267(7):1896–1905. doi:10.1007/s00415-019-09282-4.
  • Kennedy PGE. Herpes simplex virus type 1 and Bell's palsy—a current assessment of the controversy. Journal of NeuroVirology. 2010;16(1):1–5. doi:10.3109/13550280903552446.
  • Hohman MH, Hadlock TA. Etiology, diagnosis, and management of facial palsy: 2000 patients at a facial nerve center. The Laryngoscope. 2014;124(7):E283–E293. doi:10.1002/lary.24542.
  • Eberly HW, Aziz M, Lorenz FJ, Schopper HK, Lighthall JG. Does Electrical Stimulation Therapy Influence Synkinesis in Facial Paralysis? A Systematic Review. OTO Open. 2026;10(2):e70231. doi:10.1002/oto2.70231.
  • Choi Y, Kim PW, Ahn E, Lee S. Electric Stimulation Therapy for Bell's Palsy in the Acute Stage: A Systematic Review and Meta-Analysis. Facial Plastic Surgery & Aesthetic Medicine. 2025. doi:10.1177/26893614251385556.

Opiniones

Pacientes que pasaron por una parálisis facial

Son casos concretos, no resultados que podamos garantizar. Conviene leerlos sabiendo que la parálisis de Bell tiene un porcentaje importante de recuperación espontánea: que alguien mejore durante el tratamiento no demuestra por sí solo que lo haya causado el tratamiento. Los incluimos porque describen el tipo de paciente que atendemos.

Tuve una parálisis facial parcial y en tres sesiones, y los ejercicios que me recomendaron, estoy casi recuperada. El resto es cosa mía con los ejercicios.

María B.

Tuve una parálisis facial y me ayudaron muchísimo. Son las mejores.

Blanca R.

Más de 10 años que Blanca me trata como fisio y solo puedo decir que es una profesional 10. Sabe perfectamente qué tratamiento realizar en cada momento y siempre acierta. Las dolencias que me ha tratado (parálisis facial, lumbalgias, contracturas, dolor de cabeza, bruxismo…) no han sido sencillas.

Amparo

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Dudas frecuentes

Sobre la parálisis facial

Si me ocurre de repente, ¿debo acudir al médico?

Sí. Una debilidad facial de aparición repentina necesita valoración médica. Esto es especialmente importante porque una alteración del movimiento facial también puede aparecer en un ictus u otros problemas neurológicos, y el propio paciente no tiene por qué saber diferenciarlos. Se necesita atención médica urgente si además de la asimetría facial aparecen debilidad o pérdida de sensibilidad en un brazo o una pierna, dificultad repentina para hablar o comprender, alteraciones importantes de la visión, pérdida de equilibrio, confusión u otros síntomas neurológicos de aparición brusca.

¿Todas las parálisis faciales son parálisis de Bell?

No. La parálisis de Bell es una parálisis facial periférica aguda que se considera idiopática: aparece sin que podamos identificar con certeza una causa concreta. Otras parálisis faciales sí pueden tener una causa identificable, como la reactivación del virus varicela-zóster en el síndrome de Ramsay Hunt, traumatismos, cirugías, enfermedad de Lyme en determinadas regiones o procesos inflamatorios. Además, una alteración del movimiento de la cara puede tener un origen central, como ocurre en determinadas lesiones neurológicas.

¿Cuánto tiempo tarda en recuperarse una parálisis de Bell?

No existe una fecha exacta. Muchas personas comienzan a observar los primeros signos de recuperación durante las primeras semanas y continúan mejorando progresivamente durante los meses siguientes. Los primeros meses son especialmente relevantes para valorar la evolución, pero seis meses no son una fecha límite: llegar al sexto mes no significa que necesariamente haya terminado todo el margen de recuperación o de mejora funcional.

¿Para qué sirve la fisioterapia en una parálisis facial?

El objetivo no es obligar a un nervio lesionado a regenerarse más rápido haciendo cientos de ejercicios. La rehabilitación busca trabajar sobre aspectos como la función facial, la coordinación, la calidad del movimiento y el control neuromuscular. La evidencia disponible encuentra resultados favorables del ejercicio facial tanto en etapas tempranas como en casos crónicos, aunque existe heterogeneidad entre los protocolos y todavía se necesitan estudios de mayor calidad.

¿Qué son las sincinesias?

Son movimientos involuntarios que aparecen asociados a un movimiento voluntario. Por ejemplo, sonríes y se te cierra involuntariamente el ojo, o intentas cerrar los ojos y se mueve la boca. Después de una lesión del nervio facial puede producirse una regeneración axonal aberrante, entre otros mecanismos de reorganización neural, de manera que determinadas acciones que anteriormente podían realizarse independientemente empiezan a aparecer asociadas. No significa que la parálisis haya vuelto: es una posible secuela de la recuperación del nervio facial.

¿Qué puede hacer la fisioterapia cuando aparecen sincinesias?

Esta es una de las áreas donde el papel de la rehabilitación facial está mejor definido. Las recomendaciones internacionales consideran el entrenamiento facial como tratamiento de primera línea de la sincinesia, utilizando especialmente estrategias de reentrenamiento neuromuscular y biofeedback. El objetivo es aprender a realizar movimientos de forma más selectiva: por ejemplo, si al sonreír se cierra involuntariamente el ojo, se trabaja una sonrisa de menor amplitud buscando reducir simultáneamente la contracción ocular asociada.

¿Hay que hacer muchas muecas delante del espejo?

No. Más esfuerzo no significa necesariamente mejor movimiento. Especialmente durante la recuperación queremos evitar convertir la rehabilitación en una sucesión de gestos máximos y repetidos sin prestar atención a cómo se están realizando. El espejo puede utilizarse como herramienta de biofeedback, especialmente para aprender a identificar movimientos asociados no deseados, pero el espejo es una herramienta, no el tratamiento en sí mismo.

¿Hay que fortalecer los músculos de la cara?

Esta pregunta necesita matices. Una lesión nerviosa no funciona exactamente igual que la pérdida de fuerza que aparece después de tener una pierna inmovilizada: el músculo facial necesita recibir la señal procedente del nervio. En determinadas fases puede existir trabajo activo progresivo, pero el entrenamiento debe adaptarse al estado de recuperación y a los déficits concretos de cada persona. En especial cuando existen sincinesias, la calidad y la selectividad del movimiento adquieren más importancia que producir contracciones cada vez más fuertes.

¿Los masajes ayudan en una parálisis facial?

Las técnicas manuales pueden utilizarse como complemento en determinados pacientes que presentan sensación de tensión, rigidez o problemas de movilidad de los tejidos. Pero debemos diferenciar aliviar determinadas sensaciones de afirmar que un masaje regenera el nervio. El masaje no hace que el nervio facial vuelva a crecer, y cuando se utiliza forma parte de un programa más amplio y responde a un objetivo concreto.

¿Y la electroestimulación facial?

Ha sido un tema controvertido durante años. Las revisiones clásicas no encontraron evidencia suficiente para recomendarla de forma rutinaria; investigaciones posteriores han estudiado protocolos específicos y han encontrado algunos resultados potencialmente favorables, aunque existe variabilidad en los parámetros utilizados y limitaciones metodológicas. No es científicamente correcto afirmar ni que toda parálisis facial necesita electroestimulación ni que está siempre contraindicada porque produce sincinesias. Su posible utilización debe individualizarse.

¿Y el bótox para las sincinesias?

La toxina botulínica puede ser útil en pacientes seleccionados con sincinesias. Su objetivo es reducir temporalmente la actividad de determinados músculos que se contraen de manera involuntaria o excesiva. No tiene por qué plantearse como una alternativa a la rehabilitación: puede combinarse con el entrenamiento facial cuando está indicado. Las recomendaciones internacionales sitúan el entrenamiento facial como primera línea, la toxina botulínica como otra de las principales opciones terapéuticas y reservan la cirugía para pacientes seleccionados.

Llevo meses con secuelas, ¿ya es tarde?

Llevar meses con secuelas no significa automáticamente que no pueda trabajarse sobre ellas. El entrenamiento facial está recomendado en el manejo de las sincinesias y de otras alteraciones persistentes del control facial. Una persona que lleva seis meses, un año o incluso más tiempo con una parálisis facial no debería asumir que ha pasado demasiado tiempo para trabajar sobre sus secuelas.

¿Cuánto cuesta la valoración en FisioCodina?

La sesión individual de 60 minutos cuesta 70 € y el bono de 5 sesiones, 310 €, es decir 62 € por sesión. Puedes ver las tarifas al detalle o reservar cita online.

Dónde estamos

C/ Hilarión Eslava nº 55, 2º piso, consulta 6 · 28015 Madrid. A pie de metro de Islas Filipinas (L7) y Moncloa (L3 y L6), junto al intercambiador. Atendemos a pacientes de Moncloa, Argüelles, Chamberí y del resto de Madrid.

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